Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País Aro Comunicaciones
José Antonio Carretero Vega estudió Bachiller en los Hermanos Maristas de Badajoz. En Madrid estudio Maestro de Enseñanza Primaria y Profesor de Educación Física.
Comisario de Policia jubilado, estuvo tres años al frente de la Comisaría de Mérida y cuatro como Secretario General de la Jefatura Superior de Policía de Extremadura con sede en Badajoz. Tuvo una especial vinculación con la División de Enseñanza de la Dirección General, como profesor de numerosos cursos de extranjero y fronteras, y como miembro de los Tribunales de oposición para la Escala Básica del Cuerpo.
Durante doce años compatibilizó su función policial con el ejercicio de la enseñanza, como Profesor titular de Educación Física de la Escuela Oficial de Maestría Industrial (hoy instituto Politécnico Castelar).
Tertulia "El proceso de Bolonia"
El proceso de Bolonia trata la convergencia de sistemas educativos superiores muy distintos para facilitar la movilidad del mundo universitario-profesores, alumnos y personal administrativo-, concediendo validez a los títulos universitarios para poder trabajar en cualquiera de ellos, conforman el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).
Esa es la pretensión de la Declaración de Bolonia, de 19 de junio de 1999, (que recibe el nombre de la ciudad italiana que cobijó la reunión) más conocido como Proceso de Bolonia, que firmaron veintinueve países europeos y que, a día de hoy han firmado diecisiete más; siendo en total cuarenta y seis. Y todo con la mirada puesta en la meta de antes de que finalice la primera década del tercer milenio, fecha límite para la total puesta en marcha.
"No hay una sola reforma de gran calado, y ésta lo es, que no tenga defensores y detractores; pero es cierto que no es un proceso que se agota en sí mismo sino que se desarrolla continuamente" asegura Carretero. "La polémica nace, a mi entender, de las distintas formas de entender la reforma. Por una parte, que, en ocasiones, está siendo virulenta por parte de ciertos sectores radicales estudiantiles. De otra parte, parece ser que no se va a dar una convergencia total, como lo sería convergiendo tanto en reconocimiento de titulaciones como de los conocimientos; y por último, nos fijaremos en la dificultad de financiación que estos tiempos nos traen".
"Todas las tertulias que proponemos en la Económica tiene como meta desmenuzar, en la medida de lo posible y desde posiciones contrarias o al menos distintas, el tema propuesto. De ésta primera parte se encargan los ponentes, con el objetivo de añadir más visiones a los componentes de la tertulia y provocar las intervenciones posteriores"
En este caso fueron Agustín García Nogales que es Catedrático en Estadística e Investigación Operativa, con docencia en las Facultades de Medicina y Ciencias de la Uex, y Juan B. Sancho de Salas, Catedrático de Geometría y Topología, con docencia también en la Facultad de Ciencias de la Uex.
Cada Profesor Ponente, desde su respetiva opción intelectual, analizó el Proceso de Bolonia; El Profesor García Nogales viendo más luces que sombras, y al contrario, su colega, el Profesor Sancho de Blas atisba más sobras que luces.
"No podemos pretender que en los 75 minutos de duración de cada tertulia, abarquemos toda la extensión que cada tema ofrezca; todos y cada uno de ellos tendrían materia suficiente para seminarios, cursos completos y sesudos y voluminosos tratados de especialistas". "Nuestra pretensión aquí es más modesta: solo queremos que ni a nuestra Real Sociedad Económica Amigos del País, ni a nuestra sociedad pacense y extremeña en general, les invada el letargo o adormecimiento en nada que nos pueda afectar".
"Si somos seres vivos tenemos que conformar una sociedad viva, y nada de los que ocurra en nuestro derredor nos puede resultar extraño aunque no nos afecten directamente. Ese debe ser el verdadero sentido de nuestra participación individual y colectiva como seres humanos" afirma Carretero.
Así pues, el tema dio para ser tratado desde los puntos de vista político, administrativo, universitario (desde ópticas de profesores y alumnos), europeo, autonómico y económica, que deben entender que por razón de espacio no detallemos aquí.
Estos actos, a diferencia de las conferencias, no tienen una asistencia tan numerosa de público, pues realmente en las tertulias normalmente no tienen cabida los propios tertulianos, pero "en la Real Sociedad Económica no queremos privar, al que pudiera estar interesado, en estar presentes para escuchar lo que ponentes y tertulianos puedan aportar sobre el tema de que se trate".
Los profesores universitarios, desde su experiencia ofrecieron su visión a favor o en contra, pero casi siempre con matices. Preocupó seriamente la financiación; los tiempos presentes y próximos no parecen muy proclives a implicarse por una sencilla razón: no hay posibilidades económicas en los horizontes a corto plazo, y si se carece de medios para afrontar el proyecto, corre el riesgo de dilatarse en el tiempo no alcanzando las metas perseguidas.
Un estudiante mostró su preocupación por la falta de información en la Universidad, cuando se han dado innumerables charlas y como me manifestaba un Catedrático, han tenido toda la información que pudieran querer; máxime cuando, realmente nuestra Universidad lleva tres años confluyendo.
Conclusiones
El Proceso de Bolonia, como parte del proceso de construcción europea, aparece como irreversible y después de muchos años de gestación, su alumbramiento está señalado para antes de que termine 2010. Esto será así, y posiblemente con más de una controversia.
Nadie discute la bondad del Proceso de Bolonia, pero la armonización o convergencia de los sistemas universitarios de distintos países, no se ha producido; cada país ha modificado a su antojo, y en el caso español aún más porque no convergen entre sí nuestras propias universidades; aunque es bien cierto, como expresa Carlos Berzona, Rector de la Complutense de Madrid, que "si la Declaración de Bolonia de 1999 defiende la diversidad cultural y educativa de los distintos países, no debeos confundir convergencia con uniformidad".
Quedan pues veinte meses, para que las autoridades académicas y universitarias concluyan los planes de estudio y el catálogo de títulos que propongan para nuestras universidades, así como decidir los métodos docentes a aplicar. No es poca responsabilidad.
Se corre el riesgo de supeditar el conocimiento al interés exclusivo del mercado, convirtiendo la Universidad en una gran escuela de formación profesional donde las enseñanzas basadas en las capacidades y habilidades no dejan espacio a la generación y transmisión del conocimiento, un espacio de reflexión, de debate y de crítica, y sobre todo un lugar de investigación y discusión acerca de los problemas y desafíos que atenazan a la humanidad, que son muchos.
En definitiva, este proyecto, casi realidad, necesita pulirse. Y cómo repitió el Profesor García Nogales, "el Proyecto de Bolonia no es cerrado ni se agota en sí mismo, admitiendo sin problemas las correcciones que la realidad práctica pueda ir aconsejando en cada momento".
Puede ocurrir algo parecido a la implantación de la moneda única europea, el euro. La moneda ya se asentó en todos los países y, fuera de las repercusiones económicas que no son del caso comentar, la mentalidad europea, en muy buena proporción piensa en euros.
Así, el paso del tiempo irá adecuando en todos los aspectos el Proceso de Bolonia, reformado o potenciando los aspectos necesarios para el mejor logro de los fines de "transformación, reforma y modernización del sistema universitario a nivel europeo".
¿Qué estás buscando?
Descárgate nuestros titulares
Recibe nuestro boletín
Ext. de Hoy en Android
Ext. de Hoy en tu móvil
Ext. de Hoy en tu Iphone
Ext. de Hoy en tu PDA
Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Contacta con nosotros
¿Quieres conocernos?