30/01/2012
Desde ACLUMEX, se indica que muchas empresas de este sector en la región han realizado inversiones para adquisición de maquinaria y equipamiento además de la creación de puestos de trabajo "de cara a atender las demandas de un sector en el que Extremadura es líder a nivel mundial".
Según el Clúster, "colo en Extremadura están en estudio más de 670 centrales de energía renovable, con una previsión de empleo que podría llegar a los 30.000 puestos de trabajo e inversiones por valor de varios cientos de millones de euros".
Además, se subraya que el "estancamiento industrial y productivo" en el que el sistema empresarial está inmerso, hace que más del 50% de la actividad de la mayor parte de las empresas del sector metal en Extremadura en las disciplinas de ingeniería mecánica, estructura metálica e industrial, montaje y mantenimiento y el sector mecanización se encuentre dedicada a dicho sector.
Para el Clúster, desde el punto de vista estratégico, con esta medida, se están "condenando años de investigación y desarrollo, al ostracismo y una futura obsolescencia", de algo de lo que en Extremadura se es "verdaderamente punteros y exportadores" y se cuenta con "empresas nacionales líderes, capaces de suministrar bienes y servicios en prácticamente en toda la cadena de valor".
Mientras, desde el punto de vista "puramente macroeconómico", se refiere a diferentes estudios publicados que señalan que solo el sector termosolar ha contribuido al producto interior bruto del país en 2.010, con más de 1.600 millones de euros y la creación de 23.000 puestos de trabajo, "cuando los recursos en primas de generación verde, fueron en dicho año de 185 millones de euros".
Ante esta realidad, ACLUMEX manifesta su "más profunda preocupación" a la administración central y a la Junta de Extremadura por la "pérdida de competitividad", así como, por la "masiva pérdida de puestos de trabajo que arrastrará esta decisión" y que hará perder "el tren de la modernidad y desarrollo".
Y, recalca que "nuestro país y en concreto nuestra comunidad, no tiene tiempo para equivocarse de nuevo", por lo que el Gobierno ha tomado una "decisión estratégicamente errónea, que redundará inexorablemente en continuar necrosando el tejido industrial y liderando el nivel de paro a escala mundial".