25/07/2007
El catedrático del área de Tecnología de los Alimentos y profesor en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Extremadura (UEx), Jesús Ventanas, considera que el jamón de cerdo ibérico cumple el llamado "triángulo del éxito" que está basado, según sus palabras, "en el placer, la
salud y la conveniencia" que conlleva su consumo.
Durante una rueda de prensa posterior a su participación como ponente en los cursos de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en La Rábida (Huelva), Ventanas reiteró que el consumidor desea una "calidad hedónica" en sus alimentos y que el cerdo es "un producto que la cumple".
Asimismo, subrayó que el jamón es un producto con una cantidad de grasa "que no es excesiva ni negativa" puesto que su contenido suele oscilar entre el 15 y el 20 por ciento, "prácticamente igual que un queso fresco, por lo que se trata de un alimento moderado en grasa, rico en hierro y bajo en colesterol", toda vez que destaca por "su aroma intenso y su gran jugosidad", apuntó.
Del mismo modo, el catedrático recalcó que coexisten dos tipos de jamones y que se dividen en los que poseen la Denominación de Origen (DO) y en otros que son de alta calidad, "aunque ambos coinciden en la conveniencia de ser un buen producto".
En este sentido, subrayó que los consumidores de jamón no buscan un importe menor en el producto y que "un alto precio del mismo es un indicador de la calidad del jamón", aclarando al mismo tiempo que los estudios de consumidores "han revelado que la compra del ibérico se
hace por la fijación del precio", que orienta acerca de su calidad.
Extenso mercado.Por otro lado, Ventanas recordó que en España se venden unas tres millones de piezas al año y puso de manifiesto que el mercado nacional "es el más fuerte", sin olvidar que, "aunque la exportación es un hecho bastante reciente, Italia, Francia y Alemania son también países que se adaptan muy bien al su consumo".
En esta misma línea argumentó que Japón "se prevé que sea un sector en el que el jamón se introduzca fácilmente" puesto que los japoneses poseen unos aminoácidos en la lengua, generados por su consumo de soja, que también tienen los españoles como consecuencia de la ingestión del queso, el tomate, el jamón y el aceite, propios de la dieta mediterránea.
Finalmente, el catedrático, que participó en la ponencia 'Procesos y tecnología de elaboración', avanzó que, tanto españoles como japoneses, podemos percibir un "quinto sabor", denominado 'Umami' por los nipones y cuya traducción al español es 'delicioso'.