Los jóvenes han sido uno de los colectivos más afectados por la crisis económica en Europa pero esta realidad se agrava en España, que registra la tasa más alta de desempleo juvenil (33,6%) en el 2009. Además, es el segundo país de la UE, tras Italia, donde la diferencia entre el desempleo juvenil y el global es mayor (17 puntos porcentuales).
En función de las edades, el mayor incremento del paro en el último año se ha producido en las más tempranas. De este modo, las personas de 16 a 19 años ven incrementada su tasa de paro en 22 puntos porcentuales, mientras que este crecimiento es más reducido en el caso de las personas de 20 a 24 años (13 puntos) y aún más en el grupo de 25 a 29 años (10 puntos). El efecto de la crisis incide en mayor medida en los varones jóvenes. Aumenta su tasa de paro en 14 puntos, hasta llegar al 29%. En el caso de las mujeres la tasa de paro aumenta en 6 puntos porcentuales en el último año.
Aunque hay una sequía general de contrataciones se puede observar la evolución de determinadas modalidades contractuales- como el contrato de formación- que afectan más a los jóvenes.
La caída de los contratos de formación ha sido más acusada a lo largo de la crisis en comparación con la variación del resto de los contratos. En un año descendieron el 18,3% y en dos años el 29% desde hace dos años. El resto de contratos descendió, como media, en un año el 5% y en dos años, el 8,2%.
Por otro lado, también se observa que en el primer trimestre del 2009, prácticamente, se duplican los despidos en los periodos de prueba, respecto al mismo periodo del año anterior (en enero el 54,1% en febrero el 49,1 y en marzo el 45%). En los siguientes meses hay menos despidos en este periodo de prueba (lo que se puede deber a que cada vez quedan menos personas en esta situación).
UGT considera que el impulso o fomento de la contratación laboral de los jóvenes debe gravitar sobre la formación y la cualificación profesional, tanto desde el Sistema Educativo, como desde el mercado de trabajo.
UGT considera que se debe impulsar la utilización del contrato de formación y el de prácticas, para que los trabajadores adquieran las competencias adecuadas a la práctica del oficio o actividad profesional. Para ello es necesaria la colaboración directa de los Servicios Públicos de Empleo y de las Entidades Colaboradoras. Al mismo tiempo, se deben mejorar las condiciones de trabajo y la protección social de estas modalidades de contratación.
Asimismo, hay que fomentar el contrato de relevo (el que se constituye por anticipación de edad de jubilación), porque es un buen mecanismo para la incorporación de los jóvenes al empleo.
UGT defiende que todas las ayudas y subvenciones destinadas a estimular la contratación de jóvenes por parte de las empresas se vinculen al desarrollo y mejora de la cualificación profesional. Por otro lado, los incentivos a la contratación de los jóvenes, sólo deben aplicarse para la contratación indefinida inicial y para la conversión de los contratos de formación, de prácticas y de relevo en contratos indefinidos. Se trata de garantizar a los jóvenes puestos de trabajo estables y de calidad, en los que se pueda conciliar formación y empleo. Para ello, es importante mejorar la adecuación de los tiempos de trabajo (flexibilidad horaria, distribución de jornadas, etc.).
Por último, el sindicato considera que se debe impulsar el fomento del autoempleo, reforzando los mecanismos de apoyo y las acciones de orientación, formación y asesoramiento.
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